miércoles, 29 de julio de 2015

SOBRE CÓMO APROVECHAR LA MAQUINARIA AL MÁXIMO (II)



Además de facilitar el que un cliente haga pruebas con nosotros de sus ideas de desarrollo, también le proponemos soluciones de valor añadido, esto es, propuestas de mejora del producto del cliente. Estas mejoras pueden ser de presentación, de funcionalidad o de proceso.

De presentación pueden ser tan sencillas como un cambio de envase. Con una inversión relativamente pequeña (en hormas y modificación de línea), es posible modernizar un producto, modificando sólo el envase y etiquetado. También, un producto vendido a granel o en cajas gana mucho cuando se presenta en un envase adecuado.
La mejora de funcionalidad más evidente es el poder conservar un producto más tiempo, y hacerlo sin que pierda sus propiedades nutricionales u organolépticas. Este alargamiento de la vida útil permite llegar a mercados más lejanos, aportar un beneficio extra al consumidor (no tiene que consumir en el día, ni comprar tantas veces por semana, ni tirar tanta comida) y también permite producir sin tantos costes, puesto que podemos trabajar para una cámara frigorífica, sin depender de puntas de demanda, sin riesgo de pérdidas y sin sobreinversiones ni máquinas infrautilizadas.
Las mejoras de proceso suelen venir de dos fuentes: de hacer lo mismo en menos tiempo (automatizando trabajo u organizándolo mejor) o de conseguir gastar menos para obtener el mismo resultado (por ejemplo, teniendo menos mermas de producto durante la cocción). También existen mejoras que permiten aprovechar elementos de nuestro proceso productivo que antes se consideraban desechos y ahora pueden aprovecharse y repercutir positivamente en nuestros resultados.
Una máquina es sólo eso… una máquina. Una máquina no puede decirnos cómo obtener el mejor beneficio de ella. Cuando los procesos y los mercados son rígidos, la máquina más potente que hace lo mismo de la forma más rápida es la que se lleva el gato al agua… pero cuando los mercados son flexibles y variables, hasta caprichosos, ser capaz de adaptarse a tendencias puntuales del mercado, y hacerlo de forma competitiva, puede permitirnos obtener unos beneficios mayores del mismo mix de maquinaria. Nosotros tenemos mucha experiencia en sacarle el máximo rendimiento a los equipos, y tenemos constatado que cada hora que una máquina no está funcionando es una hora desaprovechada y costosa.

lunes, 20 de julio de 2015

SOBRE CÓMO APROVECHAR LA MAQUINARIA AL MÁXIMO (I)

En el sector agroalimentario hemos encontrado que es habitual que la decisión de compra de una máquina venga sobrevenida por una necesidad puntual: un nuevo contrato, por ejemplo, o una nueva línea que ya tiene sus clientes pero que necesita ampliación o sustitución. De otra manera, como es comprensible,nadie se lanza a invertir en una línea de producción sin saber si va a tener demanda.

Para bien y para mal, las líneas están adaptadas a una tipología de producto, y muchas veces, por desconocimiento o por pereza, se tiende a hacer líneas mono-producto, lo cual es tremendamente ineficiente desde el punto de vista económico, salvo que se tenga trabajando a turno(s) completo(s).
Bien es cierto que los cambios de formato tienen unos costes asociados a considerar (básicamente, tiempo de nuestros operarios y también algo de fallos por reglajes), pero los beneficios de usar un equipo tantas horas como sea posible suelen compensar esos costes con creces.
Una máquina debería ser como un taxi… debe trabajar bien las horas para las que ha de trabajar. En el norte de Europa (y aquí también, cada vez más), los taxis son coches de gamas altas, y están funcionando hasta 20 horas al día, con 2 y 3 chóferes. Se cambian a partir de los 3 o 4 años de funcionamiento, con 500.000Km y mantenimientos estrictos. Y es rentable hacerlo así.
Pero estamos en la industria agroalimentaria, y todos sabemos lo costoso que es desarrollar productos nuevos, y lo necesario, también, si se quiere progresar. Por eso es de rigor que la maquinaria se aproveche al máximo.
En Ilpra Systems España queremos que nuestros equipos se aprovechen, porque si el cliente crece, nosotros crecemos con él, y porque nos encanta participar en historias de éxito. Por eso invertimos en facilitar que nuestros clientes puedan desarrollar nuevos productos (nuevos formatos y nuevos procesos) sin que ello suponga un gran desembolso o una gran incertidumbre para ellos, poniendo a disposición de nuestros clientes asesores especialistas en desarrollo de producto en las áreas que les interesan y donde podemos aportar conocimiento y experiencia, informándoles de ayudas existentes en  I+D+i, o poniendo a su disposición nuestras instalaciones para desarrollar pruebas de producto y conservación.
Los productos tienen un ciclo de vida en el mercado que muchas veces es más corto que la vida útil de las máquinas que utilizamos para producir ese producto eficientemente. Ser más rápido desarrollando nuevos productos y hacer las pruebas de inicio con menores costes permite a nuestros clientes invertir en el momento apropiado en equipos de alta producción: ni demasiado pronto –cuando aún no tienen demanda y tienen los equipos demasiadas horas parados-, ni demasiado tarde – cuando la competencia reacciona y el mercado nos obliga a  bajar precios, lo que alarga el plazo de amortización de toda inversión.



lunes, 4 de mayo de 2015

Hispack 2015, se siente la recuperación

La pasada feria de Hispack que tuvo lugar en Barcelona nos ha dejado unas muy buenas sensaciones, tanto por el nivel e interés de los asistentes, como por el tono general de los expositores. Pudimos ver muchas novedades interesantes, y en general se respira una atmósfera más propicia para poner en marcha proyectos largamente pospuestos por falta de buenas expectativas o de capital. Ahora que el crédito parece que vuelve a fluir, y que el futuro vuelve a pintar mejor que el pasado, se habla con interés renovado sobre las novedades en maquinaria y aplicaciones.

Nosotros tuvimos la ocasión de mostrar la Fill Seal 5000 de última generación, recién salida de fábrica, que incorpora algunas de las novedades de las líneas de gama superior y que ofrece una solución compacta y eficaz para las necesidades de llenado y termosellado en una única máquina rotativa. Muchos elementos opcionales han pasado a ser equipados de serie, sin alterar los precios, manteniendo nuestro compromiso de mejora constante y alta calidad de prestaciones, en momentos en los que cada céntimo cuenta. El equipo atrajo la atención de clientes que tenían versiones anteriores (sobre las que presenta numerosas mejoras, algunas aparentemente pequeñas, aunque muy notables), así como la de nuevos fabricantes que vieron las enormes posibilidades que ofrece una máquina compacta que resuelve desapilado de envases, dosificado y termosellado y que permite incorporar varias estaciones adaptándose a las necesidades de cada cliente.
También se exponía la última versión del modelo Speedy VG con horma para envasado en skin, tecnología que está siendo muy popular últimamente, así como el modelo Rotobasic VG que permite alcanzar altas producciones en un modelo semi-automático.
Queremos agradecer desde aquí a todos nuestros clientes, colaboradores venidos de varios puntos de España e Italia, proveedores y a todas aquellas personas que nos visitaron, su atención e interés, y esperamos verles próximamente.
 

miércoles, 30 de julio de 2014

LA ALIMENTACION DE COLECTIVOS

REFLEXIONES SOBRE LA ALIMENTACION DE COLECTIVOS (Jul 2014)

A principios de Julio volvieron a sonar las alarmas por una intoxicación en una residencia de Burgos, que afectó a 28 residentes, dos de los cuales fallecieron. La causa, al parecer, fue un triturado de carne de ternera contaminado con la bacteria clostridium prefringens.
El pasado mayo fueron 117 los afectados, en este caso niños, por una intoxicación por salmonelosis, en Rafelbunyol (Valencia).
Recientemente hemos tenido noticia de que algunas instituciones que están exigiendo que los comedores escolares preparen la comida en el día. En el contexto actual de crisis económica, esta petición carece de fundamento. Está demostrado que la vía caliente, que es asimilable a la comida del día, es más cara, más ineficiente y tiene más riesgos, que la vía fría.

La vía caliente tiene dos posibilidades: o bien se cocina en el propio colegio, o bien se contrata a un catering que trae la comida caliente en carros calefactados. En ambos casos hay un pico de trabajo en las horas previas a la hora de comer y durante el servicio. Luego, no hay apenas actividad. Esta vía supone una inversión en equipamientos que se van a infrautilizar. Y también puede suponer una cantidad de comidas que no se sirven y que van directamente a la basura. Y, por supuesto, hay mayor riesgo de proliferación bacteriana. Es un riesgo limitado, sí, pero siempre es mayor que en la vía fría.
La vía fría, por su parte, significa cocinar anticipadamente, abatir la temperatura y envasar, con lo que se puede prolongar la vida del producto varios días. En estos casos la distribución se hace en frío y se regenera en el punto de consumo, con equipamientos sencillos (microondas u horno). Y para no tirar comida basta con abrir y calentar sólo los envases que se van a consumir (la cantidad exacta no se sabe cuando salen las rutas de los cáterings de la vía caliente). Lo que sobra, si sobra, se puede conservar perfectamente en el refrigerador varios días.
Las ventajas de la vía fría son varias. La primera es que es económicamente más segura, porque se tira menos comida (o nada), se aprovechan mejor los equipamientos y recursos (se puede trabajar todo el día, incluso varios turnos, y sin necesidad de agobios e incertidumbres u trabajo en horas intempestivas, puesto que todo se refrigera en cámaras frigoríficas hasta el momento del consumo). No hay horas muertas, no hay picos de trabajo imposibles, no hay presiones. Como contrapartida, hay un coste adicional en maquinaria de procesado (máquinas de abatimiento de temperatura o termosellado) y en una flota de refrigerados y cámaras frigoríficas. Claro que también es esta clase de inversiones son muy importantes para garantizar la seguridad alimentaria. Casos como los indicados arriba no sucederían si se hubiese seguido la vía fría, donde todo viene a una temperatura de conservación (refrigeración) y sólo se calienta antes del servicio, asegurando una alta calidad organoléptica y una bajísima probabilidad de desarrollo bacteriano. Además, para las instituciones pertinentes es más fácil controlar a varias cocinas de alta productividad que a decenas de colegios, con instalaciones muchas veces mal mantenidas, precisamente por falta de presupuesto.
La logística del día, esto es, cocinar y servir en el día,  es muy cara, y la economía actual no puede permitirse, para el mismo nivel de calidad, malgastar de esa manera los recursos públicos, y mucho menos poner en riesgo, por esas mismas carencias, la salud de niños y ancianos, o de cualquier otro colectivo que necesite acudir a la restauración colectiva
.
Las asociaciones de padres se suelen quejar de la calidad de los productos, pero una cosa es la política de compras de la empresa de cátering y otra es la forma como procesa los alimentos. Por otro lado, estas cosas se dirimen estableciendo requerimientos en los pliegos, mecanismos de control y encuestas de opinión sobre la calidad. Si la relación calidad-precio es alta… se está haciendo un buen trabajo. Sino, queda trabajo por hacer. Y ciertamente, aunque los negocios tienen por objetivo ganar dinero, los clientes deben exigir el nivel de calidad acordado… y el cliente último de la restauración colectiva es el comensal, no el organismo que paga el menú. Pero esa lógica de funcionamiento merece una reflexión aparte para otro día.

lunes, 30 de junio de 2014

ILPRA renueva la línea media de la gama Foodpack.

Foodpack Energy VG

De la fiabilidad y robustez de la FP Basic (más de 1000 maquinas fabricadas) nace la FP Enegy VG. La nueva Termoselladora semiautomática es ideal para pequeñas producciones.
La FP Energy se distingue por:

  • Mayor potencia de sellado (+50%)
  • Área de sellado mayor  (400  x 270 x h135mm)
  • Mas rápida con sistema Pro Gas con logo de serie
  • Mayor productividad (hasta 4 veces más)

Como todos nuestros modelos ILPRA, la FP Energy está diseñada para facilitar las operaciones de limpieza y para ser fácilmente inspeccionada.
Sólicite información de este producto aqui


jueves, 20 de febrero de 2014

Tecnología exclusiva

ILPRA ha desarrollado una nueva tecnología patentada llamada PROGAS



La principal ventaja del PROGAS es la de ajustar la fase de vacío y compensación al envase a termosellar, en vez de realizarse en toda la campana como tradicionalmente se ha hecho en el sector.

Gracias a PROGAS podemos envasar a mayor velocidad y con menor consumo de gas para un mismo residual de oxígeno

Para un residual de oxigeno del 0,5% en el envase, la tecnología PROGAS consigue doblar la producción de la termoselladora : de 4 a 8 ciclos/minuto


Para un residual de oxigeno del 0,5% en el envase, la tecnología PROGAS reduce el consumo de gas de 17 a 5 litros/ciclo.


* Datos referentes a test de laboratorio efectuados en el modelo Speedy utilizando los principales envases estándares del mercado (GA, B5, B6)





www.ilpra.es

martes, 21 de enero de 2014

Ganar dinero pensando y decidiendo mejor, gracias a conocer mejor la naturaleza de los costes


La decisión empresarial de lanzar una línea de producto alimentario envasada incorpora muchos elementos que afectan decisivamente al éxito del producto, y que no siempre son analizados en el orden ni la forma apropiados.

En el mundo ideal, nuestro equipo de márketing diseñaría nuestro producto en su envase idóneo, y luego se iría trabajando hacia atrás en la línea de producción, buscando los proveedores de la maquinaria para procesar y envasar el alimento, así como los envases y films apropiados, y para los volúmenes de producción estimados.

Sin embargo, la realidad funciona de forma muy distinta, y las circunstancias económicas nos condicionan enormemente las decisiones. Por otro lado, el timing o gestión del momento y la velocidad,  es un factor importante y muchas veces no lo bastante valorado. Ser el primero en lanzar un producto, aunque no sea ideal, puede darte ese plus de posicionamiento y volumen, que haga la línea rentable… mientras que llegar tarde a un mercado saturado, incluso con un gran producto, puede hacer el proyecto inviable.

Desde el punto de vista de los fabricantes de maquinaria, nos encontramos muchas veces con que la variabilidad de opciones que se desean en los tramos posteriores de la vida del producto encarecen el producto incluso antes de ser lanzado. Por eso es importante esa visión del jefe de proyecto, que sepa qué elementos puede ser interesante cambiar en el futuro para adaptarse al mercado… y qué coste van a tener. Si no se tiene el volumen suficiente, no se puede tener todo a un coste que nos dé rentabilidad.

Pongamos un ejemplo concreto. Imaginemos que tenemos un fabricante de verduras frescas, y sus clientes le piden que desarrolle una línea de V gama. Pongamos que ya ha hecho sus pruebas de cocción y consigue un producto de excelente calidad, del que tiene un suministro asegurado y un precio controlado, puesto que es fabricante de origen, y tiene sólo que desarrollar el envasado y posicionamiento. Pongamos que produce ocho tipos de verduras distintas, pero los clientes le piden en principio sólo verduras precocinadas de tres tipos. Asumiendo un producto en envase termosellado, y sabiendo que la industria trabaja mayoritariamente con un sistema de moldes, hemos de apreciar estratégicamente los beneficios que nos supone usar una bandeja estándar en términos económicos y en términos de riesgo. Crear un envase específico para esa línea nueva de tres verduras será caro, y, siendo un producto nuevo, sin garantías de volumen, nos hará gastar una cantidad desproporcionada de dinero en un producto que podría no ser escalable si sólo lo pensamos para esas verduras. Si tiene éxito, nos obligará a comprar maquinaria de mayor productividad (con gasto adicional en nuevos moldes específicos para esta nueva maquinaria), lo que no hará tan interesante su rentabilidad. En cambio, hacer un lanzamiento con un envase estándar de prueba de producto nos puede ahorrar mucho dinero en moldes… y, si el producto tiene éxito, podemos cambiar el envase (a uno más adaptado), en una máquina ya mucho más productiva, y ganar dinero desde un principio.

Si, además, luego extendemos la línea de tres a ocho verduras, podemos aprovechar la misma maquinaria y moldes, con lo cual podemos destinar algo más de dinero a la promoción y no tener que gastarlo en nuevos equipos. Muchos fabricantes ya ofrecen la posibilidad de recompra de la máquina antigua al comprar un modelo superior, y a veces incluso los clientes se quedan la máquina de menor productividad como sistema de cobertura de puntas de demanda o para nuevos lanzamientos.

Esta filosofía de aprovechamiento de recursos a veces se ve saboteada involuntariamente por un desconocimiento por parte de los equipos de márketing, del coste de preparación de moldes y cambio de maquinaria.

Desde la perspectiva de los fabricantes, a veces nos desesperamos cuando vemos las máquinas infrautilizadas, y la capacidad de pago de nuestros clientes también se ve mermada precisamente por esa falta de uso de la maquinaria. Es nuestra obligación, y nos interesa, enseñar a nuestros clientes que una planificación más ordenada, colaborando márketing, compras , i+D y operaciones, junto con los proveedores, puede aportar buenos resultados para todos, reduciendo el riesgo de comprar algo que no se use.

En conclusión, la próxima vez que vaya a lanzar un producto nuevo, o a desarrollar un envase nuevo para un producto existente, estudie también si puede usar envases ya existentes, si esos envases pueden servirle para otros productos y si tiene el volumen suficiente como para invertir en algo nuevo sin saber si le compensará.